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jueves, 3 de julio de 2008

Echarte a faltar (o no)

Desde que te fuiste
he aprendido mucho.

Ahora sé como resumir,
reduciendo el tiempo y el espacio.

Ahora sé como abreviar,
acelerando el reloj y mis pasos.

Y, por fín, sé como simplificar,
diferenciando lo que hace falta
de lo que es mejor echar a faltar.

Desde que te fuiste
no has aprendido nada.

Alargas.

Tardas.

Complicas.

Pero no pasa nada porque
desde que te fuiste
he aprendido mucho
y, por fin, sé qué me hace falta.

lunes, 26 de mayo de 2008

¿A qué te dedicas?

- Estudio cómo ser consecuente.
- ¿Y eso lleva mucho tiempo?
- Depende de la persona. Algunos no lo consiguen jamás.
- ¿Pero hay trabajo?
- Todo el que quieras, si quieres trabajar.
- ¿Y pagan bien?
- Ni un duro.
- Pues comer es importante...
- Tanto como tener un buen motivo para pasar hambre.
- O sea, que lo tuyo es vocación de consecuente.
- Es sólo que no sería consecuente por mi parte no hacer por serlo.

miércoles, 7 de mayo de 2008

Menos mal

Trago saliva y pienso
"menos mal,
aún sabe a ti".

Cierro los ojos y pienso
"menos mal,
aún te veo ahí".

Huelo mis manos y pienso
"menos mal,
aún huelen a ti".

¿Cursi? 
Algo más que seguro.

¿Verdad? 
Seguro que incluso algo más.

miércoles, 23 de abril de 2008

Un sofá medio abandonado

Un sofá de dos plazas
medio abandonado,
sin razón alguna.

La mitad de su aforo
no quiere volver
y la otra mitad
no quiere que vuelva.

Así que quien se queda
espera sentado
no sabe qué
mientras observa
el extraño infinito
del asiento lindante.

Los días pasan
y el solitario del sofá
decide aprovechar
su nuevo espacio
para tumbarse solo
donde antes
sólo podía sentarse.

Se sonríe ante tal idea
y al comenzar a recostarse
se indigna ante un arrugado inconveniente:
un pliegue en el asiento vecino
fruto del peso de un cuerpo ajeno
aunque de sobras reconocido.

Se deja llevar por mil recuerdos
sin apartar la mirada de la arruga,
hasta que finalmente vuelve en sí
y se acuesta.

Nada más lejos de la comodidad.

Así que se levanta,
sacude la cicatriz del sofá
hasta que desaparece de la vista
y vuelve a tumbarse.

La molestia continúa.

Fuera de sí,
se incorpora de un salto,
y al no encontrar la herida
sacude violentamente
tanto el asiento vecino
como el suyo propio,
hasta que cae en la cuenta
de que el sofá
ya no se divide en dos mitades
y que está golpeando 
dentro de sí.

Tal revelación no le hizo sentirse mal,
puede que absurdo.
Sin duda, raro.

jueves, 17 de abril de 2008

El pozo

Me acerco al pozo,
lo rodeo mirándolo fijamente.

Me agacho,
cojo una piedra.

La lanzo dentro, 
escucho.

Espero.

Sigo esperando.

Espero.

Sigo esperando.

No oigo nada,
me canso de esperar.

No me engaña,
es mi turno.

Finjo ser piedra.

Sé que hay fondo,
sé que está cerca.

martes, 15 de abril de 2008

Cuando una puerta se cierra...



... una ventana se abre.

Y si no lo hace, derribaré los muros necesarios.

jueves, 10 de abril de 2008

Conveniente

Miles de voces susurrando:

"Esto es lo que eres."

Y aunque luchas contra la presión
(una creciente necesidad que te arrastra)
los susurros se hacen más fuertes
hasta que acaban siendo lo único que oyes.
La única voz que quieres oír.
Y tú le perteneces.

Sí, soy yo
y no sé lo que soy.
Todo lo que creo ser
no tengo por qué serlo.

La máscara desgarrándose.

La verdad me hablará
desde algún lugar tranquilo.
Tengo que preparar el escenario
para escucharla.

Esto no va a ser fácil.
Pero se siente...

... que se joda lo conveniente.


"Dedicado a Naiara, por encontrar la palabra exacta. Gracias, una vez más.
Y un guiño para Lila West"